Un gran Amor
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Confesiones

Delirios

CAPÍTULO 1: Me zampo la Manzana

—Toc, toc —escuchan mis oídos al otro lado de la puerta.
—¿Quién es?
—Soy el Príncipe —responde la voz de un hombre en un tono grave y enigmático.
—Vaya, Príncipe, ¿cómo tú por aquí?
—Blancanieves, me tienes el corazón robado —ya estamos con los empalagamientos, me digo.
—Anda ya, ¿pero qué dices? —suelto para ver si se calla.
—Vivo sin vivir. No puedo dormir, no puedo hacer nada, no puedo ni comer —confiesa con ansiedad y desesperación. ¿Pero qué le pasa a este tío? Me digo.
—Pues yo me voy a zampar esta manzana ahora mismo, nene —afirmo sin miramientos, qué más me da que viva sin vivir.
—¡No! Blancanieves, ¿estás loca? ¡Ni se te ocurra comerte esa manzana!
—¡¿Pero qué dices, hombre?! Con la buena pinta que tiene. Me la ha regalado una vieja muy fea con una cara de bruja que te mueres, nene.
—¿Y no te ha parecido extraño? —me pregunta ahora ya más calmado.
—¿Extraño? Pues no, Príncipe, sólo me ha parecido que me regalaba una manzana sucia, tan sucia como ella. La he lavado y lista para ir a parar a mi boca —digo llevándome la apetitosa manzana hasta mis dientes dispuestos a propinarle un buen bocado a la fruta.
—¡Noooooo! —grita el príncipe, cual poseso, apartando la manzana de mi boca—. ¡Que te vas a dormir!
—¿Pero qué dices, histérico? Oye… ¿En serio tú eres Príncipe? Se te va un poco la olla, ¿no?
—¡Blancanieves, escúchame! Si te comes esa manzana, te quedarás dormida. ¡Está envenenada! ¡Te vas a dormir! ¡Te vas a dormir! —continua gritando como un animal tan encolerizado como asustado.
—¿Envenenada? ¿Dormida? Pues, oye, chico, no me iría nada mal una cura de sueño, ¿sabes? Estos enanos me tienen molida, no hacen ni el huevo. ¡Y yo no soy una chacha, coño, menudo morro tienen!
—¿Pero qué dices Blancanieves? ¡No te puedes dormir!
—¿Cómo que no? Si eso, me despiertas dentro de unas… veinticuatro o cuarenta y ocho horas. ¿Te va bien? Pero sin beso, ni guarradas, ¿eh? No hace falta, que no me gustas tanto —y le hinco el diente a la manzana.
—¡Blancanieves, noooooooooooooooooooo!

 

CAPÍTULO 2: Let’s dance and fuck, Lady!

Y Balcanieves despertó a las setenta y dos horas. Pero no gracias al Príncipe, quien, en tanto los siete enanos se bañaban cantando y pajeándose unos a otros, se puso a fregar los platos aburrido de besarla y magrearla con sus intentos fallidos por despertarla, sino que la chica volvió en sí debido al orgasmo que la sobrecogió mientras soñaba con esa fantasía sexual de dominación que la asaltaba todas las noches desde hacía siglos.

Pasó del Príncipe empalagoso y de los enanos, quienes la tenían exprimida de tanto currar, y llamó a sus amigas. Necesitaba un bailoteo.

—Toc, toc —se escuchó en casa de la Bella Durmiente.

—¿Quién es? —dijo una voz suave y algo apagada.

—¡Auro, soy Blanca, ábreme, vamos!

—¡Joder, Blanca, por fin apareces! ¿Dónde coño te has metido? —preguntó la princesa adormecida, mientras abría la puerta.

—¡Sobando, nena, que ya me tocaba! —exclamó la mujer de las nieves, a la vez que entraba en casa de su amiga con decisión—. ¿Y tú? ¿Qué haces con esas pintas? ¿Cuántos días llevas durmiendo, tía?

—¿Yo? No he dormido nada, nena —dijo Aurora echándose sobre el sofá, cual saco de patatas.

—¡Entonces te has puesto hasta el culo de hierba, Princess, menudo careto!

—Uy, nena… Ayer vino el Caballero Bribón —se explicó Aurora, guiñándole un ojo a la otra princesa—. ¡Y joder, tía, mira la cachimba que me ha traído! —exclamó, a la vez que mostraba el gigante objeto.

—¡Te vas a empachar, coño! —exclamó Blancanieves, a la vez que le arrebataba el cachivache de las manos a su amiga.

—¡¿Qué haces, loca?! —gritó Aurora, levantándose del sofá y alzando los brazos, medio poseída por el diablo.

—¡Guardar este trasto, joder! —dijo Blancanieves con tono autoritario, al tiempo que metía la cachimba dentro de un enorme armario—. Ahora no nos sirve. ¡Espabila, Lady! ¡Nos vamos de festival!

—¿A estas horas? ¡¿Pero qué dices?!

—¡Qué más da la hora! Necesito un bailoteo poderoso. Y tú también, ¡mírate, coño! ¡Pareces un harapo andante!

—¡Qué exagerada eres, Blanca! —protestó Aurora, dándose un repaso cual escáner.

—Auro, si te viera ese caballero que tanto te mola, le daba un soponcio —afirmó Blancanieves mientras colocaba a su amiga delante de un espejo de cuerpo entero.

—Pues ayer me pegó cuatro polvos y mis pintas no eran mucho mejores. ¡Me corrí cinco veces, nena! —explicó la Bella Durmiente ante su reflejo, y acto seguido soltó una carcajada.

—¡Coño, no está nada mal! Pero debía de ir tan ciego como tú y no te vio bien el jeto, flor —dijo Blancanieves, esta vez, ya riéndose también—. Venga, vamos a encañonar nuestro body. ¡Hoy hay que vestirse para matar!

—¡Eso! ¡Para matar! —repitió la princesa adormecida, volviendo en sí.

—Bella y Ceni nos esperan para ir a buscar a Ari.

—¡Olé, Olé! ¡De fiesta todas juntas! —exclamó Aurora despertándose, por fin, debido a la emoción.

—¡Sí, por fin! ¡Basta ya de tanto trabajar, limpiar, sobar y princesear! —expresó Blancanieves meneando el cuerpo.

—Ay, sí… Menudo agobio, nena —se quejó la ya espabilada princesa—. De no ser por el Caballero Bribón y sus polvos… ¡Menos mal que follo, oye!

—Suerte tienes, princess. Yo necesito un buen polvo. El puto Príncipe me empalaga y los enanos no me sirven para nada. Quiero un caballero bribón como el tuyo, que me devore, me posea y me domine todo lo que yo desee, donde yo quiera y cuando me apetezca.

—No pides nada, Lady… Las princesas eso debemos hacerlo a escondidas, ¿o es que no me ves?

—¡Me importa un carajo! ¡No soy una princesa! ¡Yo soy una Bitch!

—¡Una Bitch! ¡Exacto! Eso somos.

—Pues, venga, Let’s flow, baby. Let’s dance and fuck, Lady!

 

Y esto es moverse como una auténtica Bitch

Spread me with your love, my toy
Caught me in your trap, I want more
Paint me with your touch, the rush
Nothing is too much, I’m yours

I feel you edging closer
C’mon and turn me over
Just Fuck me like you mean it

Fuck me like you mean it
Just fuck fuck fuck fuck fuck fuck fuck fuck

Where do we begin, show me
I just can’t resist, own me
Wanna lose it all, right now
Underneath your spell, lie down

I feel you edging closer
C’mon and turn me over
Just fuck me like you mean it

I feel you edging closer
C’mon and turn me over
I feel you edging closer
Cmon

Let’s lose our mind
Drowning in the feeling
Let’s go down tonight
Baby can you hear me
We’ve got nothing to hide
Go deeper inside

Just fuck me like you mean it
Just fuck fuck fuck fuck fuck fuck fuck fuck

 

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Solo me queda darte las gracias por leerme.

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