El camino lo recorro yo… Sí, yo… conmigo misma. No hay más… O me soporto o me moriré dentro de mí. Es lo que hay… Si no es así, me dirán que tengo depresión o algún trastorno y se quedarán tan anchos. Bien… No me lo tragaré, por supuesto. Tampoco me tragaré las pastillas que me receten, of course.

El sendero y la dirección también los elegiré yo de entre unos cuantos que me pasen por delante y, aunque a menudo se pierden trenes y se cogen trayectorias desafortunadas, siempre existen giros, afluentes o variantes a los que poderse acoplar, sólo hay que encontrarlos, no dejarlos escapar y adentrarse en su mundo. Espero no equivocarme… Y si lo hago, aprenderé una nueva lección sobre lo que me rodea y sobre mí misma. Una experiencia más que sumar a mi lista.

Es cosa mía decidir quién quiero que me acompañe, aunque a veces se me peguen los que no toca, los chupópteros de energía, los negativos y pesimistas, los falsos Judas y los traicioneros, yo separaré el grano de la paja y no permitiré que sean ellos los que se encarguen de hacerlo, de lo contrario… Sé que moriré absorbida.

De qué forma marcharé por mi travesía sólo puedo decidirlo yo, con qué actitud lo haré y qué quiero alcanzar, probablemente, también determine que logre o no mi meta, no voy a culpar a lo ajeno. Sería engañarme a mí misma.

Y sobre todo… En qué, cómo y quién invierto mi valiosísimo Tiempo, a mi parecer lo más preciado que tiene el uno mismo, es una selección, en ocasiones difícil de establecer en este sistema encorsetado en el que nos obligan a vivir, de la que sólo yo soy dueña.

Tiempo, Tiempo, Tiempo… El Tiempo sí se nos acaba. ¡Vivamos, coño! Si es que nos dejan…

©GranDiosaaaaaa Vanessa Mae!!! Guapísima y artistaza!

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