Versos, confesiones y relatos

Master and Servant es una super song de Depeche Mode que me ha gustado toda la vida.

No… Mejor dicho, no sólo me ha gustado, me chifla. Aunque podría decir que mi querida banda británica no ha decepcionado demasiadas veces a mis oídos a lo largo de mi recorrido, Enjoy the Silece, Personal Jesus, Behind the Wheels y Master and Servant, siempre han sido de mis preferidas (aunque si le das al play y suena el gran 101 soy feliz durante un largo rato, todo sea dicho).

El videoclip de Master and Servant tiene tropecientos años, me ha hecho mucha gracia verlo después de tanto tiempo, menudo estilazo ochentero cañero. ¡Uau, qué recuerdos!

David Gahan, aun siendo algo retaco para mi gusto, tiene un polvazo desde lejos, maticemos, y mejora como el buen vino, me ha gustado siempre, a pesar de sus modelitos horteras de los ochenta-noventa. Démosle las gracias al universo por no haberse llevado a este artista del copón con cara de animal sexual brutal a saber dónde, con la de oportunidades que tuvo La Muerte de darle un buen repaso y llevárselo consigo. Como hizo con my dear Jim, ¡oh, Jim Morrison!, qué buenorro estabas también, qué voz tenías y qué pronto se te zampó La Muerte. Otro día le voy a dar a Jim, hoy no toca.

La Muerte y las fuerzas del universo decidieron que a David, de momento, no se lo comían, ¡gracias, gracias! ¡El hombre sigue aquí!

Me mola poco David, ¿eh? Me mola su voz, me mola su cara, su forma sensual y sexual de moverse, me mola su TODO, aunque le falten unos centímetros al pobre, cuanto más tiempo pasa más bueno está, oye. Embarazada de seis meses me fui a ver a Depeche Mode al Palau Sant Jordi el día 11 de febrero de 2006, lo recuerdo perfectamente, conciertazo, por cierto. Y mi hijo es un bailongo tan musical como su padre y su madre, como no podía ser de otra manera.

En este vídeo tan estupendo mi David está horroroso, como en casi todos los vídeos ochenteros, incluso de principios de los noventa, ¡menuda moda chupi estupenda la nuestra! Yo sólo llevaba tres hombreras en cada hombro y los vaqueros de pitillo arremangados como tres o cuatro vueltas. Nada, Ladies and Gentleman, no me iba a pescar porque el río me pillaba demasiado lejos, pero algo sí pescaba, ¿eh? A pesar de ser una hortera de la hostia, como todos, ¿no? Que levante la mano la que no llevaba hombreras (más de una), pantalones tres dedos por encima del tobillo, minifaldas mega cortas y calcetines hasta las rodillas sobre unas medias finas, a lo Patsy Kensit, ¿os acordáis de ella? ¡Oh, yeah, qué estilo teníamos, por Dios! A mí en aquella época me llamaban Samantha Fox, os lo juro, mi cuerpo de jamón de pata negra, mi cara y el pelo rubio me daban un aire a la cantante, no lo voy a negar.

Bien, a todo ello le sumábamos la chupa de cuero al más puro estilo Cindy Lauper o Alaska, y los pelos revueltos o la melena de paje, como yo, y, vamos, éramos un cuadro de la leche. ¡Qué monas todas! Yo era muy Madonna, eso ya lo dije una vez.

¿Y ellos? Oh, my God! Pues tan estupendos y modernos como nosotras, por supuesto, marcando estilo a lo Rick Astley, Bross o George Michael, por ejemplo, o también teníamos a los más rudos y más rockeros, vestidos de Extremoduro, Siniestro Total o Loquillo, según cada cual, con camisas extrañas demasiado anchas, pantalones de pescador tan horteras y horribles como los de las chicas, camisetas con mensajes revolucionarios, americanas tres tallas más grandes o chupas de cuero, claro, zapatos de cordones, muchos, Marteens de puntera de hierro, botas bastas y altas o zapatillas deportivas bien blancas, que no destacaran nada de nada entre todo el modelito tan fashion de la muerte. ¡Qué tiempos aquellos y que moda tan estilosa, madre mía!

Dicho todo esto, que me voy por las ramas, para variar… Master and Servant es una canción con un gran mensaje: “Amo/a y Sumisa/o”. En realidad habla de servir y obedecer dentro de una relación, del juego del amo/a y la sumisa/o, y no exactamente de «BDSM», what? What is it?

Durante los últimos años, he ido conociendo el concepto del BDSM poco a poco, me parece un mundo intenso, apasionante, de experimentación de los sentidos y de conocerte a ti mismo. Tanto a mí como a mi hombre nos gusta probar cosas nuevas, llevamos casi veinte años juntos explorando nuestra mente y nuestro cuerpo, somos muy fetichistas, nos va el erotismo, salir de la rutina y experimentar cosas nuevas, siempre dentro de un respeto mutuo. No suelo decir que practico BDSM, porque no he llegado a probar todo lo que abarca, lo que hago es ir descubriendo un universo que me gusta. Practico la Dominación, Sumisión, pérdida de control, roles adoptados en momentos determinados, algo divertido, diferente, placentero y excitante, que implica aprendizaje de ti mismo/a, aunque suponga atarte, agarrarte del pelo, azotes o encadenarte a una barra. Pero el BDSM abarca mucho más.

Me gusta informarme y aprender, así que, a pesar de no llegar a practicar BDSM en su amplio concepto, cada vez me siento más metida en este mundo que, desde mi ignorancia, hasta donde yo sé, consta de distintas partes que se pueden practicar juntas o por separado; Bondage, no siempre implica ataduras, sino la péridida de control, Disciplina. Dominación/Sumisión, las personas adoptan el rol de Dominante/a y Sumiso/a, uno manda y dispone y el otro obedece. Y por último, Sadomasoquismo, el/la que obtiene placer provocando dolor/humillación a otra persona ejerce sadismo y el/la que siente placer recibiendo el dolor/humillación, sería el masoquista.

Por supuesto, todas estas prácticas son impensables sin un consenso mutuo y respeto entre las personas. Yo no soy experta y sólo puedo opinar basándome en mi humilde experiencia, la de una ignorante aprendiente, que evoluciona respecto a este tema poco a poco. Te puede gustar todo o sólo una parte. No se tiene por qué abarcar todo. Y lo que puedo decir, de nuevo desde mi humilde opinión de ignorante, es que creo que no es lo mismo practicarlo dentro de la pareja que con alguien que no lo sea. No es una práctica machista. No implica siempre sexo. No tiene por qué hacerse en una mazmorra, ni se necesitan artilugios, aunque ayudan, basta con dos mentes y dos cuerpos dispuestos a experimentar consensuadamente. La Mente es lo principal y no por tener una tara ni nada parecido, más bien todo lo contrario. Puede que te guste o puede que no, pero no se trata de una práctica de mentes taradas o perversas. ¿Qué pasa si te gusta? Pues nada, ¿qué coño? No tienes ningún problema mental.

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Si no te gusta, no te gusta y ya está, no eres ni más ni menos que otro/a por eso. Nadie tiene por qué juzgarte porque te guste y lo practiques, ni porque no te guste y no lo practiques. Todavía hoy en día existen demasiados prejucios acerca de este tema. ¿Somos unos depravados? ¿Estamos mal de la cabeza? ¿Os parece que tengo algún trauma o que lo tiene mi marido? Pues no, Ladies and Gentlemen, en absoluto.

Para empezar, lo primero que interviene es la Mente, y luego viene el cuerpo, los sentidos. Todo siempre hasta donde tú decidas.

Sinceramente, desde el respeto, mi humilde opinión es que las famosas «50 Sombras de Grey» le han hecho un daño considerable a la comprensión de todo este mundo. ¿Por qué? Yo creo que por ignorancia. Por confundir una cosa con la otra. Por un lado, muchos creen que eso es BDSM cuando sólo se trata de dos personas que tienen una relación y practican juegos sexuales duros, quizá un poco de dominación/sumisión, pero definir el BDSM con lo que hace Mr. Grey no me parece adecuado. No he leído la trilogía, ni he visto la película, no me apetece nada de nada, supongo que tendré que acabar haciéndolo, por lo menos para hablar con conocimiento de causa. Ahora mismo sólo opino basándome en toda la información extraída de lecturas respecto al tema que tanto boom ha desatado. Para mí, ha sido todo fruto de un marketing desmedido a raíz del éxito, como ocurre tan a menudo en este sistema en el que vivimos. Y sólo ha creado más confusión al respecto. Por otro lado, la facilidad con la que Internet aporta información en el mundo actual, también puede llevar a la confusión. Buscad información de fiar, si os interesa el tema.

¿Por qué se suele relacionar esta práctica con alguien que ha sufrido un trauma infantil, abusos o cosas parecidas? ¿O con el machismo? ¿O con falta de caracter, por ejemplo, si ejerces el rol de sumiso/a? ¿O con un problema mental? ¡Qué manía, coño! Esto es una ELECCIÓN, punto y final. Yo, que practico una parte del BDSM, ¿os parece que en mi vida cotidiana me dejo dominar o soy una sumisa? ¿Os parezco una persona sin carácter? ¿O alguien con un problema mental? No, sólo me gusta meterme en un ROL y dejar volar todos mis sentidos.

El BDSM, por lo que conozco hasta ahora y según la información con la que cuento, es otro cantar, señoras y señores. Y para practicarlo, aunque nos puedan gustar mucho los juguetes, los utensilios, la escenografía y seamos muy fetichistas, como he dicho antes, lo único necesario de verdad son dos Mentes y dos Cuerpos para experimentar.

P1120818txtLa ignorancia a menudo nos lleva a prejuzgar muchas cosas en la vida y precisamente esta es una de ellas. ¿Cuántas veces he llegado a escuchar que quien practica BDSM esta chalado? Un montón, y creo que nada más lejos de la realidad.

Según mi humilde opinión, y otra vez desde la ignorancia y mi vaga experiencia, es que las personas que practican BDSM suelen estar más que cuerdas y tener las cosas muy claritas, ¡oigan!

P1120873txtAcostumbran a ser almas inteligentes de marcado carácter, fuertes, seguros de sí mismos y tienen muy claro que quieren vivir una EXPERIENCIA, una sensación, no sólo sexo duro. Y para la gran mayoría es una forma de vida.

El Amo/La Ama conoce los límites y suele saber muy bien lo que hace, ¿qué os creéis que no se instruye para ello? Su MENTE tiene poder para mucho más que para proporcionarte dolor, placer, sexo duro o lo que tú hayas acordado que te haga y no te hará nada que tú no quieras.

He visto algunos reportajes, visitado webs y blogs, charlado con Amos/as y Sumisas/os sobre este tema y he ido explorándolo según lo que me ha apetecido. Cada vez me gusta más, ¿qué queréis que os diga? Y me da mucha rabia que se hable mal sin conocer o se prejuzgue sin saber.

¿Soy una chalada porque me interese esto o por practicar lo que a mí me dé la gana? ¿Mi mente está intoxicada? ¿Sufro una especie de cortocircuito pecaminoso, lujurioso y vicioso? ¿Estoy loca por jugar con utensilios con mi hombre? ¿Me consideraríais alguien inseguro por dejarme hacer? ¿Os parecería una inconsciente? ¿Una viciosa sin moral? No. No lo soy. Sólo exploro el mundo yéndome por una variante poco común. Y eso no me convierte en una loca, ni en una insegura, ni mucho menos en una depravada sexual. Sólo salgo de lo común, sólo comprendo a otra clase de mentes, mentes como la mía o que van mucho más allá que la mía. Quizá el Sadomasoquismo no me guste en su amplitud de posibilidades, puede que la Humillación me eche un poco para atrás, pero voy a seguir descubriéndome a mí misma y, por supuesto, no voy a juzgar a nadie que lo disfrute, ni a quien no lo haga. ¡LIBERTAD, por favor!

Ladies and Gentleman, que no os hagan sentir raros, mal o faltos de moral por querer explorar otras cosas, y «Let’s play Master and Servant» si os da la gana.

¡Bon dia, Món, con mucho Sexo y Amor de todo tipo!

Joannacorsévermell11

Depeche Mode / Master and Servant

There’s a new game
We like to play you see
A game with added reality
You treat me like a dog
Get me down on my knees
 
We call it master and servant
We call it master and servant
 
It’s a lot like life
This play between the sheets
With you on top and me underneath
Forget all about equality
 
Let’s play master and servant
Let’s play master and servant
 
It’s a lot like life
And that’s what’s appealing
If you despise that throwaway feeling
From disposable fun
Then this is the one
 
Domination’s the name of the game
In bed or in life
They’re both just the same
Except in one you’re fulfilled
At the end of the day
 
Let’s play master and servant
Let’s play master and servant
 
Let’s play master and servant
Come on master and servant

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